¿Se puede reciclar el plástico? ¿Es la solución a la contaminación?

6 enero, 2019 0 Por admin

El reciclaje forma parte del proceso del ciclo de vida de los productos en el que los desechos vuelven a convertirse en materia prima para fabricar nuevos productos. Así, una y otra vez, lo que permite aprovechar al máximo los recursos naturales. Sin embargo, llega un momento que ya no es posible reciclar más. ¿Cuántas veces se puede reciclar en realidad el plástico? ¿Es posible fabricar productos con estos materiales sin tener que recurrir a recursos naturales?

Reciclar plásticos es un tema un poco confuso porque hay muchos tipos. En 1988 la Society for Plastic Industry creó un sistema para la identificación de los distintos envases plásticos que sigue en vigor hoy en día. La mayor parte de los envases de plástico vienen con el símbolo de un triángulo con un número dentro. Este triángulo es una adaptación del círculo de Möbius, el símbolo internacional de reciclaje que tiene su origen en 1970 e indica que los materiales empleados en el producto pueden ser reciclados. En este caso, aunque lleve este símbolo no significa que el producto se pueda reciclar, se utiliza para identificar el tipo de plástico que se ha utilizado, ya que muchas veces son tan parecidos que a simple vista es muy difícil diferenciarlos. Se pueden encontrar 7 tipos:

Cada tipo de plástico tiene sus propiedades particulares, sus puntos débiles y fuertes y no emplearlos de manera adecuada puede poner en riesgo nuestra salud.

Círculo de Möbius

1- PET o PETE (Polietileno tereftalato). Es el material plástico más utilizado en el embalaje de los productos que más consumimos; se utiliza sobre todo para las botellas de agua, de refrescos y en muchos envases de alimentos. Este tipo de plástico es diseñado únicamente para uso individual y es difícil de descontaminar, lo que significa que el uso repetido es perjudicial. Cuanto más se use, más alto es el riesgo de lixiviación y bacterias. Además, este plástico nunca debe ser calentado, los metales y los productos químicos liberados por este material pueden alterar el equilibrio hormonal de nuestro cuerpo. Es uno de los plásticos más fáciles de reciclar (lo que no quiere decir que sea fácil reciclarlo) y lo normal es que acaben su vida como tejidos sintéticos.

Químicamente las dos sustancias que libera el plástico PET y que nos pueden dañar son antimonios y formaldehídos o acetaldehídos.

El primero es un catalizador que se utiliza para la formación del PET y los segundos son los responsables del “sabor a plástico” que tienen algunas aguas embotelladas.

2- PEAD o HDPE (Polietileno alta densidad). Es un tipo más duro de plástico, y a menudo se utiliza para envasar leche, botellas de detergente, botellas de aceite, juguetes y algunas bolsas de plástico. Expertos afirman que éste es el tipo más seguro de plástico que puedes elegir a la hora de comprar agua embotellada, ya que casi no libera ningún producto químico. Esto significa que el agua es más limpia, lo que ocasiona efectos perjudiciales mínimos sobre su salud.

También se utiliza para las capas de los tetrabricks, que están compuestos por un 75% de cartón, un 20% de plástico y un 5% de aluminio, lo que hace que los tetrabricks sean muy difíciles de reciclar, ya que hay que separar las tres capas.

3- PVC o V (Policloruro de vinilo). Es el plástico más peligroso en todas sus etapas: en la producción, en su uso y en su desecho. Es suave y flexible, generalmente se usa para envolver alimentos, botellas de aceite, anillos de dentición, juguetes, y el embalaje de la ampolla. Se dice que los productos químicos que libera tienen graves consecuencias en nuestro cuerpo, ya que suponen efectos sobre nuestras hormonas. Los expertos sugieren evitar los envases fabricados con el PVC y tratar de encontrar una alternativa al mismo.

4- PEBD o LDPE (Polietileno baja densidad). Es la versión más elástica del polietileno. Aunque este tipo de plástico no libera sustancias químicas en el agua, es poco probable que veas esta etiqueta en una botella de agua, debido a que el material de polietileno de baja densidad no se utiliza en su producción. Por el contrario, lo encontrarías en el envasado de alimentos, en el caso de que quieras evitarlo. LDPE puede liberar productos químicos de alta peligrosidad en los alimentos que consumes. Se usa para film adhesivo, bolsas, botellas de plástico blando.

5- PP (Polipropileno). Puede soportar la presión repetitiva de abrir y cerrar por lo que su uso es común en tapones (como el de la mayoría de las botellas) y tapas de envases. Además, se utiliza en envases de comida como los frascos de ketchup, recipientes de yogurt, envases de margarina. Este tipo de material es duradero, ligero y resistente al calor. Este material no se funde fácilmente en caso de calentamiento. En general, es un tipo de plástico bastante seguro, y también puede bloquear la entrada de humedad, grasa y productos químicos. Junto al número 1, son los más fáciles de reciclar. Una vez reciclados, pueden acabar su vida como cajas, contenedores o muebles.

6- PS (Poliestireno). Un tipo de plástico barato y ligero que se utiliza para una amplia gama de productos. Es muy fácil de reconocer cuando se le inyecta aire y se convierte en lo que comúnmente se reconoce como Tecnopor. Tiene gran variedad de usos como vasos desechables especialmente para bebidas calientes, cartones de huevos, contenedores de comida para llevar alimentos. En su forma más rígida también se utiliza para los estuches de los DVDs y CDs, y los cubiertos desechables. PS debe restringirse y usarse solamente a corto plazo, ya que sustancias cancerígenas peligrosas pueden desprenderse de ella cuando se calienta.

7- Otros. Este es potencialmente el plástico más peligroso que se encuentra en el mercado. Si alguna vez te encuentras una etiqueta con este símbolo “PC” en botellas de plástico (o sin ninguna etiqueta en absoluto), asegúrate de mantenerte alejado de ella tanto como sea posible. Se refiere a una categoría general de materiales de policarbonato y “otros” plásticos, que contienen productos químicos que pueden filtrarse en los alimentos o bebidas que haga contacto con él. Ejemplos del uso de este material incluyen botellas de agua y recipientes para alimentos. No es nada recomendable reutilizar o reciclar este tipo de plástico, al no poder conocer su composición no hay forma de reciclarlos.

Los distintos tipos de plásticos no se pueden reciclar juntos y la dificultad de identificarlos y separarlos lo complica todavía más. Si se mezclan distintos tipos tienden a separarse por capas, como ocurre cuando mezclamos el agua y el aceite, por lo que se tiene que desechar todo el lote.

Además, por seguridad alimentaria, los números 2, 3, 5 y 6 no se pueden reciclar para obtener nuevos envases de comida y, el número 1, PET, se puede utilizar para botellas de agua y de refrescos siempre que el envase contenga un mínimo de un 50% de plástico no reciclado. Por lo que, de todos los envases de plástico de productos alimenticios que ves en el supermercado, ninguno proviene de plástico reciclado 100%. En el mejor de los casos, las botellas de agua y refrescos pueden tener un 50% de materia reciclada. Y no debe de ser tan fácil ni habitual cuando hay empresas que presumen de un 25%.

El reciclaje de los plásticos tiene limitaciones importantes. Para que un plástico se vuelva a convertir en algo, primero hay que triturarlo, lavarlo y fundirlo hasta formar pequeños granos de plástico. Este es un proceso térmico que va degradando el material. Por ello, solamente se puede reciclar como máximo unas cinco veces, incluso menos. Se puede incrementar este número si se añaden aditivos en el material virgen para mejorar sus propiedades.

Entonces, ¿a dónde van estos plásticos después de reciclarse? La verdad es que se suelen convertir en productos que no tienen nada que ver con el original y que no van a poder reciclarse de nuevo como telas, lonas, cuerdas, hilos, contenedores, paneles, maderas plásticas, tuberías, vallas, contenedores, papeleras, baldes, bolsas, material de edificación, aislamiento térmico, carreteras y puentes de plástico. Con tanto excedente en el mercado hay que buscar alguna rentabilidad, ése es objetivo de la economía.

Ejemplos de aplicaciones de distintos plásticos reciclados:

Polímero

Productos de material reciclado

HDPE

Piezas para la construcción, conductos y fijaciones, film de distintas calidades y láminas, cubos, cajas, embalajes, mobiliario urbano (bancos de parque, señales de tráfico e hitos, barreras acústicas…), macetas

LDPE

Film y láminas para envases, film para construcción, membranas antihumedad, film para agricultura, mobiliario urbano (bancos de parque, señales de tráfico e hitos, barreras acústicas…)

PET

Fibra, flejes, láminas, botellas y otros envases, piezas inyectadas (sector eléctrico y de automoción), resinas poliéster no saturadas.

PP

Macetas, mobiliario urbano (bancos de parque, señales de tráfico e hitos, barreras acústicas…), tuberías, conductos y fijaciones, pallets, perchas, flejes.

PVC

Tuberías, conductos y fijaciones, film y láminas, paneles insonorizantes, señales de tráfico, losetas para suelos

Susan Freinkel, en su libro Plástico, un idilio tóxico, indica que gran parte del plástico usado que se recupera en Europa se quema para producir energía. Y la Unión Europea considera esta actividad como reciclaje, lo que engorda las cifras de plástico reciclado, cuando lo que realmente ocurre es que está quemando, con la contaminación y toxicidad que eso conlleva.

El informe La nueva economía del plástico de la fundación Ellen MacArthur presentado en el Foro de Economía Mundial, indico que a nivel mundial sólo un 5% del plástico es reciclado. No son cifras muy alentadoras. Incluso en el hipotético caso de que se reciclase el 100% del plástico todavía habría que seguir produciendo, sobre todo para los envases de comida, bebida, y para otros muchos productos en lo que es necesario material virgen.

Reciclar es necesario, pero no es la solución a la contaminación del plástico al medio ambiental.

Antes se hablaba de las 3 erres, primero reducir, luego reusar y por último reciclar. Luego se habló de las cinco erres, rechazar, reparar, reducir, reusar y reciclar.  Y últimamente han pasado a ser 7, reflexionar, rechazar, reparar, reducir, reusar, reciclar y reclamar. Sean las erres que sean, por favor, no te quedes sólo en reciclar.