Los sorbetes (popotes, cañitas o pajitas) de metal de acero inoxidable no deben usarse en restaurantes.

11 marzo, 2019 0 Por Carlos Amaro Nodarse

Los sorbetes (popotes, cañitas o pajitas) de metal de acero inoxidable con calidad quirúrgica, aunque pudieran ser una de las opciones de alternativa de reemplazo de los sorbetes de plásticos, por ser resistentes y no retener el sabor de las bebidas, solo deberían ser considerados de uso personal, pero están muy lejos de ser considerados una alternativa de uso en restaurantes.

Son múltiples las causas por la que no se deberían usarse los sorbetes de metal de acero inoxidable en restaurantes por diversos clientes, e iremos anunciando cada una de ellas.

En primer lugar, por ser una vajilla en la que no podemos observar su interior, no es un objeto de fácil limpieza pues el cepillo limpiador no nos asegura que toda la superficie interna se lave eficazmente, y partiendo del hecho que el sorbete puede ser usado tanto por clientes sanos como por clientes enfermos resulta un gran inconveniente.

En segundo, el proceso de enjuague es algo engorroso y no puede asegurar que retira completamente el detergente usado (liquido o en polvo) pudiendo quedar trazas de los mismos que pueden provocar cuadros de alergias en los clientes con las consecuencias que pudiera conllevar.

Tercero, el proceso de desinfección. Se recomienda un enjuague final por inmersión en agua a un mínimo de temperatura de 80º C por tres minutos, debiéndose mantener la temperatura constante, velar la cantidad de objetos que introduces y el cambiar constantemente el agua de uso.

 

Cuarto, el proceso de secado, siendo bien difícil el saber si internamente el objeto se encuentra realmente seco y no se almacene este aún encontrándose húmedo siendo una fuente de cultivo para hongos y bacterias.

Quinto, durante el proceso de lavado, hay que prever que el cepillo limpiador no ralle el sorbete internamente. Las ralladuras y el deterioro de la superficie pueden causar la liberación de metales pesados como son el cromo y el níquel, que son tóxicos al organismo. Nuestro organismo no tiene sistemas para eliminar los metales pesados. Su acumulación produce una toxicidad lenta, insidiosa e inevitable.

Sexto, hay que tener extremo cuidado de su uso por niños debido al grave riesgo de lesiones en menores de edad. Las Autoridades de la Comisión para la Seguridad de los Productos del Consumidor de Estados Unidos, CPSC, destacaron que los sorbetes de acero inoxidable son rígidos y pueden picar a los niños en la boca, presentando riesgo de lesiones, por lo que los consumidores no deben permitir que los niños manipulen o usen este producto.

Por todas estas causas se sugiere que en los restaurantes en reemplazo de los sorbetes de plástico deben usarse los sorbetes ecológicos biodegradables y compostables de un solo uso.